CASI CINCO MILLONES DE PARADOS

Con los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al tercer trimestre de 2011 el número de personas paradas asciende ya a casi cinco millones, concretamente a 4.978.300, cifra que es la máxima histórica. A esta cifra le corresponde una tasa de paro (porcentaje de parados respecto de la población activa) del 21,5%, que es la más elevada desde el tercer trimestre de 1997.

 

La tasa de paro del tercer trimestre supone un aumento de seis décimas porcentuales respecto de la del trimestre precedente, de 1,7 puntos en comparación con un año antes y de 13,5 puntos en relación con la del segundo trimestre de 2007 (8%), que fue la más baja del período expansivo anterior a la actual crisis económica. Por su parte, el número de personas paradas se incrementa en el trimestre en 144.700, lo que contrasta con el descenso de 76.500 personas del trimestre previo y con el de 70.800 del mismo trimestre de 2010, lo que es indicativo del agravamiento reciente de la crisis del mercado de trabajo español.

 

El incremento intertrimestral del paro estimado por la EPA de 144.700 personas se explica porque, pese al descenso de la población activa de 2.100 personas, disminuye el empleo en 146.800 personas, disminución que, como en el caso de la variación del paro, contrasta con los crecimientos del empleo del segundo trimestre del presente año (151.400 miles) y del tercero del año anterior (69.900 miles).

 

Este empeoramiento del mercado de trabajo se produce, además en un trimestre estacionalmente favorable, en el que el empleo suele crecer y el paro descender, por coincidir con la temporada estival y la expansión del turismo. Si se utilizan los datos desestacionalizados, en vez de los originales, las variaciones intertrimestrales se convierten en un aumento de 50.500 de la población activa, una disminución de 236.900 de la población ocupada y un incremento del paro de 287.400 personas.

 

Es decir, prescindiendo de los factores estacionales, el descenso del empleo sería de casi cien mil personas más que con los datos originales y el aumento del paro casi el doble. Aun así, la estacionalidad favorable del trimestre no ha sido suficiente para evitar un retroceso del empleo y un avance del paro cercano a ciento cincuenta mil personas en ambos casos.

 

En tasas de variación intertrimestrales no anualizadas de los datos desestacionalizados el empleo se reduce en el 1,3%, tasa de descenso muy superior a la de los dos años anteriores y, en concreto, cinco décimas más de descenso que la del trimestre precedente y el paro aumenta en el 6%, también la tasa de aumento más elevada de los dos últimos años y el doble que la del segundo trimestre de este año. La acentuación de las tasas de descenso del empleo y de aumento del paro de las cifras desestacionalizadas supone un cambio respecto de la tendencia predominante en los dos años anteriores de una moderación en la evolución de las dos variables.

 

Si se vuelven a considerar los datos originales estimados por la EPA y se utilizan las variaciones interanuales, en relación con el mismo período de un año antes, la población activa crece en 13.100 personas, el empleo desciende en 390.500 personas y el paro se incrementa en 403.600 personas. Las tasas de variación interanuales son del 0,1% en la población activa, del -2,1% en el empleo y del 8,8% en el paro. Estos valores suponen que, en relación con el trimestre precedente, se mantiene constante la tasa de variación de la población activa, se acentúa la tasa de descenso del empleo en 1,2 puntos y se intensifica la tasa de aumento del paro en más del doble, concretamente en 4,8 puntos porcentuales.

 

Esta situación corrige la tendencia iniciada a principios de 2009 de moderación del descenso del empleo y del aumento del paro, lo que representa, como ya se ha señalado, un importante agravamiento de la crisis del mercado de trabajo, que, desde el tercer trimestre de 2007, ha supuesto una pérdida neta de casi dos millones cuatrocientos mil empleos (2.354.300) y un aumento del paro de casi tres millones doscientas mil personas (3.186.400).

 

Las estimaciones del tercer trimestre de la EPA suponen, además, un mayor empeoramiento de la situación derivada de las crisis que el que se refleja con los datos correspondientes a igual trimestre de las afiliaciones en situación de alta laboral o asimilada de la Seguridad Social y del paro registrado en las oficinas públicas de empleo, al contrario de lo que ocurría en las trimestres procedentes, en los que la situación detractada por las variaciones interanuales de la EPA y las otras dos estadísticas era muy semejante.

 

Así, en el caso del empleo, mientras que las tasas interanuales de descenso del empleo estimado por la EPA y las de las afiliaciones de la Seguridad Social en el primer y segundo trimestre del año eran muy similares (-1,3% y -1,2% en el primero y -0,9% y -1% en el segundo), en el tercero esa diferencia es mucho mayor (-2,1% en el caso de la EPA y -1,2% en el de las afiliaciones). También en el caso del paro las diferencias se intensifican en el tercer trimestre: si las tasas de crecimiento del paro estimado por la EPA ascendían al 6,4% en el primer trimestre y al 4,1% en el segundo y las del paro registrado al 4,2% y el 3,2%, respectivamente, en el tercer trimestre la tasa de aumento del paro de la EPA se eleva al 8,8% y la del paro registrado al 4,6%.

 

La acentuación del descenso de la población ocupada de la EPA en comparación con la del descenso de las afiliaciones a la Seguridad Social puede estar significando una mayor reducción del empleo irregular que del regular, ya que la EPA estima, en principio, los dos tipos de empleo y las afiliaciones sólo el regular. Del mismo modo, la mayor intensidad del aumento del paro estimado por la EPA que la del avance del paro registrado puede estar indicando que una parte creciente de los desempleados buscan empleos por otros procedimientos diferentes a la inscripción en las oficinas públicas de empleo, lo que puede ser consecuente con el mayor incremento del paro de los trabajadores irregulares.

 

Cara a las perspectivas de futuro, en concreto del cuarto trimestre del año, los datos correspondientes a octubre de las afiliaciones y del paro registrado no son nada halagüeños, puesto que esos datos son más negativos que los de los meses precedentes. En efecto, las afiliaciones descendieron en tasa de variación interanual el -1,7%, cuatro décimas más que en septiembre y cinco décimas más que la media del segundo trimestre, y el paro registrado aumentó el 6,7%, 1,5 puntos más que en septiembre y 2,2 puntos más que en el segundo trimestre.

 

Madrid, 8 de noviembre de 2011

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