LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA Y LOS SALARIOS EN 2012

       

            Con los datos correspondientes a los convenios registrados hasta el 31 de mayo de 212 el número de convenios asciende a 1.021, el número de empresas afectadas por esos convenios a 317.200, y el número de trabajadores cubiertos por los mismos a 2.705.400. Estas cifras son muy inferiores a las de 2010, según los convenios registrados también el 31 de mayo de 2012, que se pueden considerar como prácticamente definitivas de ese año, al no llegar a la cuarta parte, el 24%, del número de convenios con efectos económicos de ese año (4.248), al superar ligeramente la quinta parte, el 21,8%, del número de empresas cubiertas por esos convenios colectivos (1.456.400), y al suponer sólo algo más de la cuarta parte, el 25,9%, del número de trabajadores afectados por los mismos convenios (10.425.600).

 

            Ese importante retraso de la negociación colectiva también se constata si consideramos la negociación colectiva de los últimos cinco años con los datos de los convenios registrados hasta el 31 de mayo de cada año. Analizando esa evolución para el número de convenios y el número de trabajadores, los resultados son concluyentes, las cifras son muy inferiores en 2012:

 

 

2012

2011

2010

2009

2008

Nº Convenios

 1.021

 1.756

 1.519

 3.149

 2.870

Miles de trabajadores

2.705,4

4.006,6

3.083,4

6.998,3

6.975,5

 

Si la comparación se efectúa con 2008 y 2009, el número de los convenios registrados hasta el 31 de mayo en 2012 es menos de la tercera parte y el número de trabajadores es inferior al 40%. También las cifras de 2012 son inferiores a las de 2010 y 2011, aunque las diferencias son notablemente menores que si la comparación se realiza con 2008 y 2009.

 

Todo ello es significativo del retraso si no bloqueo de la negociación colectiva de 2012 con relación a los años anteriores, en gran medida, como consecuencia de la acentuación de los conflictos planteados en la negociación de los convenios colectivos por los problemas derivados de las situaciones de estancamiento e incluso de retroceso de la actividad económica, pero también, en parte, debido al efecto de esa crisis en el cierre de empresas en los últimos años (algunas de ellas con convenio propio) y en la disminución del número de trabajadores ocupados y, por lo tanto, cubiertos por los convenios colectivos.

 

            Pero esa reducción del número de convenios y de trabajadores cubiertos por los mismos, aunque menos intensa que la que se produce en 2012, ya se observaba con los datos de 2010 y se confirmaba con los de 2011. Si no se nota antes de 2010 el efecto de la crisis en la disminución del número de convenios y de trabajadores afectados por la negociación es debido a la inercia que suele caracterizar a dicha negociación en España, en parte por la importancia de los convenios plurianuales, firmados en años anteriores y con varios años de vigencia, puesto que el número de años de vigencia media de los convenios es ligeramente superior a 3,5.

 

            En efecto, en 2012 del total de los convenios (1.021) registrados hasta el 31 de mayo de 2012, el 87,1% (889) son convenios plurianuales vigentes en este año y cuyas condiciones económicas se han revisado para el año y el resto 12,9% (132) son nuevos convenios firmados en el año. El escaso número de meses transcurridos desde el inicio del año, así como el mencionado retraso de la negociación colectiva, explicaría parcialmente el excesivo porcentaje de convenios plurianuales revisados en el año en comparación con los datos definitivos de 2009 (69,2%) y los prácticamente definitivos de 2010 (66,7%). En todo caso, incluso en los años que podemos calificar de “normales”, en los que los efectos de la crisis sobre la dinámica negociadora no son tan evidentes y los resultados se pueden considerar prácticamente definitivos, los convenios colectivos predominantes siguen siendo los plurianuales firmados en años anteriores, con porcentajes superiores a los dos tercios e incluso al 70%.

 

            Algo parecido podemos señalar para los trabajadores cubiertos por los convenios colectivos. En 2012, con los datos correspondientes al 31 de mayo, el porcentaje de trabajadores afectados por convenios plurianuales firmados en años anteriores asciende al 87,1% y el de los trabajadores con convenios firmados en el año al 12,9%, porcentajes que sorprendentemente son idénticos a los ya señalados para el número de convenios, lo que significa que el número de trabajadores por convenio de los de carácter plurianual y de los nuevos firmados en los meses transcurridos de 2012 es prácticamente el mismo, en torno a 2.650.

 

            Además del estancamiento de la negociación colectiva por el freno de la firma de nuevos convenios, también puede estar ocurriendo que convenios plurianuales vigentes en 2012, no se hayan computado todavía estadísticamente en el número de convenios vigentes porque la revisión de los aspectos económicos del convenio puede no ser automática y requerir de interpretación e incluso negociación de los partes firmantes del convenio con el consiguiente retraso de la comunicación de la citada revisión a la autoridad laboral correspondiente, según su ámbito territorial. Este retraso en el cómputo estadístico de las revisiones de convenios firmados en años anteriores puede estar condicionado también, como en el caso de los nuevos convenios, con las dificultades derivadas de la recesión económica y de la negativa situación de muchas empresas y sectores.

 

            Del total de los convenios registrados hasta el 31 de mayo de 2012 con efectos económicos en el año, el 74,8% son convenios de empresas, que sólo afectan al 0,2% de las empresas con convenio y al 10,2% del total de trabajadores también con convenio. Estos porcentajes, pese a que se refieren a datos todavía muy provisionales de la negociación colectiva de este año, son muy similares a los de los años anteriores en los que la información es más completa y son significativos de la elevada dispersión de los convenios de empresa, que representando alrededor de las tres cuartas partes del total de los convenios, tienen una representación prácticamente insignificante de las empresas afectadas por esos convenios (entre el 0,2% y el 0,3%) y muy reducida (en torno al 10%) de los trabajadores con convenios de empresa.

 

            Por otra parte, dentro de los convenios sectoriales, y considerando el porcentaje de trabajadores, que es el indicador más relevante para el análisis de la incidencia de la negociación colectiva, menos del 50% (47,8%) estarían cubiertos por convenios provinciales, menos del 10% (7,6%) por convenios autonómicos y la tercera parte (33,6%) por convenios estatales, lo que indicaría el relativo retraso de la negociación sectorial provincial y autonómica, con porcentajes en años anteriores cercanos al 55% y al 10%, respectivamente, lo que provocaría un aumento de la participación de los trabajadores con convenio sectorial estatal, por encima del 30%, cuando normalmente se sitúa en torno al 25% -27%.

 

            Con estos datos, conviene insistir que todavía muy provisionales, el aumento salarial pactado en los convenios colectivos, sin considerar la aplicación que se produce al final de cada año de las cláusulas de garantía o salvaguarda salarial, se sitúa en el 1,8%, muy inferior al de los años anteriores al final del año (considerando las citadas cláusulas de garantía salarial): 3,6% en 2008, 2,2% en 2009, 2,1% en 2010 y 2,6% en 2011. Incluso si la comparación se realiza con los crecimientos salariales inicialmente pactados sin la aplicación de las cláusulas de garantía el crecimiento salarial también es inferior al de casi todos los últimos años afectados por la crisis económica: 3,6% en 2008, 2,3% en 2009, 1,5% en 2010 y 2,3% en 2011, lo que no es demasiado consistente con el “generalizado” argumento de muchos economistas de la rigidez salarial, máxime si se tiene en cuenta que el incremento interanual del IPC está siendo este año ligeramente superior al del salario pactado (1,9% - 2%).

 

            La moderación salarial es aún más intensa en los nuevos convenios firmados en el año que en las revisiones de los convenios plurianuales firmados en años anteriores. En efecto, en 2012 el crecimiento salarial de los convenios revisados asciende al 1,8% y el de los nuevos convenios al 0,8%, inferior en siete y seis décimas, respectivamente, al crecimiento inicialmente pactado en 2011. Por otro lado, el crecimiento salarial de los nuevos convenios en 2012 es ligeramente superior al criterio establecido en el II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (II AENC) para ese año, el 0,5%. En este sentido, conviene tener en cuenta la negación que la nueva reforma laboral supone de hecho de dicho acuerdo en materias para los que también los interlocutores sociales habían acordado criterios, como es el caso de la estructura de la negociación colectiva, la flexibilidad interna y la inaplicación (descuelgues) de convenios vigentes.

 

            Por último, si se considera el ámbito sectorial y territorial de los convenios, el crecimiento del salario de los convenios de empresa y sectorial coinciden en el 1,8% y, dentro de los convenios sectoriales, destaca el menor incremento de los convenios nacionales, con el 1,2%, y el mayor crecimiento de los convenios provinciales, con el 2,2%, algo, esto último, que ha venido ocurriendo en muchos de los años anteriores, en los que, además, a diferencia de 2012, el crecimiento salarial de los convenios sectoriales era prácticamente siempre superior al de los convenios de empresa.

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